Vuelven los fantasmas del pasado
Se ve que cuando uno es feliz no tiene mucho para contar. O será que todo lo que pueda llegar a decir es aburrido y a nadie le interesa. No, definitivamente nadie quiere saber cuando el otro está feliz, es odioso y más si uno no comparte tal alegría vital. Bueno, pero ahora volví. Volví a hacer mis catarsis. Volví porque, de nuevo, no soy feliz.
Quiero empezar esto citando una frase que me dijo una conocida una vez: "todos tenemos algo que hablar". Y es cierto. La gente que "no cree" en el psicólogo es que simplemente hay cosas que no quiere afrontar, porque no se trata de una creencia como la religión, sino algo fáctico que ESTÁ AHÍ.

"La infancia lo es todo", dicen también, y a mí se ve que me la arruinaron de lo lindo y ahora me está pasando factura. Qué se yo, nadie es perfecto y no puedo culpar a mi familia por las cagadas que se hayan mandado siendo yo una infante, el problema es que eso lo pienso conscientemente, pero difiere mucho lo que digo de lo que siento, no se condicen mis palabras con mis sensaciones...
Vuelvo a citar la sabiduría popular diciendo que "nadie reacciona de igual forma a los hechos" y es verdad, mi experiencia me lo demostró y brevemente intentaré contárselos más abajo si es que logro poner en orden todo lo que me da vueltas por la cabeza:
Tuvimos la misma familia, vivimos las mismas cosas. Ella es más grande, y tiene otra personalidad que aún no determino si es más fuerte o débil que la mía, o quién está peor de las dos. La base, creo yo, es la misma: temor a ser abandonadas (otra vez) -no es ni de cerca tan grave como suena, pero el inconsciente es un niñito malcriado que exagera todo lo que le pasa, y carga con lo peor de uno...- Ella lo canaliza intentando ser la amiga del pueblo. Yo lo hago aferrándome fuerte a las personas que me importan, por temor a que "desaparezcan". Ella no es tan adulta como debería. Yo tengo más años encima de los que debería. Sus amistades siguieron sus vidas acorde a sus edades, y ella se quedó atrás; y fue entonces que se metió con las mías, más grandes que yo puesto que yo también lo soy aunque oficialmente tenga 18 años. Y empezaron los problemas. MIS problemas.
Y acá es a dónde quería llegar: hace unos años tuvimos inconvenientes por esto, yo era muy chica y mis amigos más grandes, y ella estaba más acorde a su edad como para salir de noche y esas cosas que yo aún no podía hacer; y así fue cómo se empezó a involucrar. Por ese entonces yo estaba de novia y cubría la ausencia de mis amigos con la presencia de mi novio, pero ardía de ira cuando veía que había otra persona que ocupaba MI lugar y que los estaba "perdiendo". Paulatinamente "todo se solucionó" o eso creí yo, porque aparentemente no se solucionó nada sino que quedó todo en stand by. Con mi novio terminé y volví con mis amigos, pero las cosas seguían medio enquilombadas aún por motivos que no es necesario mencionar. Es decir, volvió todo a ser, en parte, como era antes, pero a la vez todo era distnto porque todos éramos distintos, y porque había cosas que quedaron guardadas que -según creo- hoy están volviendo a la luz.
Ahora eso que me "quita" a mis amigos no es una persona sino algo mucho peor de lo que ya hablé en una entrada anterior: el trabajo, las responsabilidades del "ser mayor". Y es peor en el sentido de que no se puede luchar contra él ni decirle "devolveme a mis amigos, teníamos una vida juntos antes de que entraras en escena". Cuando empecé a quedarme sola otra vez, fue que apareciste VOS. Vos, que en esta parte de la historia venías a cumplir el mismo papel que mi ex. Vos que desapareciste y aún ni siquiera sé por qué...
El problema es que ahora que vos te fuiste no pude volver 100% a mis amigos porque la vida sigue, porque ya no somos chicos y las cosas no son como antes. El problema es que muchas veces "no hay tiempo" porque se tienen otras prioridades. El problema es que cuando necesito hablar, ya no te tengo a vos, que eras tan importante para mí. El problema es que cuando no me soporto ni yo, cuando no quiero estar sola porque no sé estar conmigo misma, te necesito. Te necesito y no estás...
Y esto puede seguir mucho más, porque hay cosas dentro de mí que tu partida mueve y que traté durante la anterior terapia de 8 meses, pero que aparentemente aún siguen haciendo ruido y no puedo solucionar.
Y como ves, todo se resume a vos. A vos, a mi problemática infancia, y a cómo se relaciona todo esto con vos, que sos tan real como mis problemas, y que vivís sólo en mi mente, como el origen de toda esta locura...
Quisiera poder decirte que todo se va a solucionar, que tengo un frasco lleno de soluciones uno para cada problematica. Pero no es asi.
ResponderBorrarSólo puedo decirte que aunque es verdad que nos veamos menos, voy a estar siempre para ayudarte, como hasta ahora. Creo que siempre estuve, a veces con mas tiempo disponible, a veces con menos. A veces con la calculadora y el cuaderno de matematica, y a veces sólo con el termo y el mate. Pero la vida sigue, y tenemos que seguir con ella porque sino nos lleva por delante, y a veces para concretar sueños o hacer lo que nos gusta, indefectiblemente tenemos que laburar o estudiar. Y de eso no nos podemos escapar.
Es asi, te guste o no, con el tiempo logras encontrar el equilibrio y separar lo que amas hacer, de lo que necesitas hacer. Y de a poco las cosas se acomodan, y encontras huecos para sentarte a estudiar, para salir, para laburar, y para charlar. Pero de eso no se salva nadie.
No podemos vivir del aire, incluso si pudieramos, seria aburrido, lo sabes!
Te amoo Morocha
Viky (=