2 de mayo
Hoy no puedo dejar de pensar en vos. Cierro los ojos y estás ahí conmigo. Te imagino como la primera vez que nos vimos. Siempre igual: de pie junto a tu auto amarillo, mirándome sin decir nada, pero con una sonrisa oculta en los ojos.
Te imagino sorprendiéndome un día al salir de mi casa o quizás una noche al salir del trabajo. Cierro los ojos y puedo sentir cómo de pronto me quedo sin aire y se me acelera el corazón al verte allí, de pie junto al Rägnarok.
Me imagino luego una sucesión de fotogramas en cámara lenta, aunque en la vida real correría hacia vos y me estrecharía en tus brazos sin perder un segundo demás.
Siento tu perfume impactando en mis fosas nasales y trayéndome recuerdos hermosos al tiempo que mi nariz recorre tus mejillas en un caricia suave mientras mis labios, desesperados, corren al encuentro de los tuyos. Me imagino ese beso. Siento el mundo detenerse bajo mis pies. Una sucesión de imágenes, los mejores momentos que compartimos en esta vida y quizás alguno infiltrado de otra.
Mis manos recorren tu pelo; tus rulos despeinados y suaves se sienten bajo mis palmas mejor que la seda más costosa, y nuestras bocas ya unidas parecen buscar en el otro lo que nos falta en nosotros mismos. Se me llenan los ojos de lágrimas y sé que a vos también. Te extrañé, me extrañaste, lo sé.
Te imagino sorprendiéndome un día al salir de mi casa o quizás una noche al salir del trabajo. Cierro los ojos y puedo sentir cómo de pronto me quedo sin aire y se me acelera el corazón al verte allí, de pie junto al Rägnarok.
Me imagino luego una sucesión de fotogramas en cámara lenta, aunque en la vida real correría hacia vos y me estrecharía en tus brazos sin perder un segundo demás.
Siento tu perfume impactando en mis fosas nasales y trayéndome recuerdos hermosos al tiempo que mi nariz recorre tus mejillas en un caricia suave mientras mis labios, desesperados, corren al encuentro de los tuyos. Me imagino ese beso. Siento el mundo detenerse bajo mis pies. Una sucesión de imágenes, los mejores momentos que compartimos en esta vida y quizás alguno infiltrado de otra.
Mis manos recorren tu pelo; tus rulos despeinados y suaves se sienten bajo mis palmas mejor que la seda más costosa, y nuestras bocas ya unidas parecen buscar en el otro lo que nos falta en nosotros mismos. Se me llenan los ojos de lágrimas y sé que a vos también. Te extrañé, me extrañaste, lo sé.
¿Cómo sentirme un ser completo cuando encuentro en vos todo lo que siempre estuve buscando en mí, cuando no me importaría que el mundo explotara si muero tomada de tu mano?
Tu piel me hace delirar, tus ojos son la certeza de que hay algo que realmente vale la pena en un mundo tan ruin, tu voz la música más hermosa y dormir a tu lado es despertar en el mismísimo paraíso.
No puedo dejar de amarte, no quiero dejar de amarte nunca; porque si algo me mantiene aferrada a esta existencia llena de dolor es la esperanza de algún día volver a cruzarte y en un instante fugaz volver a la vida.
Tu piel me hace delirar, tus ojos son la certeza de que hay algo que realmente vale la pena en un mundo tan ruin, tu voz la música más hermosa y dormir a tu lado es despertar en el mismísimo paraíso.
No puedo dejar de amarte, no quiero dejar de amarte nunca; porque si algo me mantiene aferrada a esta existencia llena de dolor es la esperanza de algún día volver a cruzarte y en un instante fugaz volver a la vida.
Feliz cumpleaños, mein Wildschwein.
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