Espejos
Nunca creí que las personas pudieran ser espejos de nuestros propios defectos hasta que de tus labios salió esa palabra que me sentenció para siempre como mi peor temor hecho realidad: no soy suficiente para vos.
Esta vez no se trata de un conflicto de intereses o deseos, sino que simplemente no encajo en tu esquema de perfección.
Ahora no puedo hacer más que preguntarme a través de cuántos espejos me estaré mirando; espejos crueles, prejuiciosos... Espejos que reflejan mis miedos y me hacen sentir tan insuficiente y pequeña.
Me pregunto cuán roto estará mi espejo interior como para haber tenido que recurrir a otros que sólo tienen para mí reflejos de desánimo y escacez. Me pregunto qué tan roto estará como para no encontrarlo, como para no poder verme a través de mi propia perspectiva.
Me pregunto qué tan roto te has visto, reflejado en mí, como para salirte de mi vida así.
Me pregunto qué tan rota estaré como para haberme perdido en mí.

Comentarios
Publicar un comentario