Vignette

     Todavía no encontré el nombre adecuado para esta película ambientada en no sé cuándo. Todavía no sé quién controla los tiempos, quién pone pausa, quién hace que todo siga andando. Sin embargo de pronto me encuentro ahí, paseando con vos en tu auto mientras la música suena, el viento nos despeina y nos hace sentir tal vez demasiado pretenciosos; y de pronto estoy sola en el comedor de mi casa y la vida se me apaga un poco.

     Porque estar con vos es vivir en una comedia dramática en la que todo se sucede tal vez demasiado rápido. Porque estar con vos hace que el tiempo se congele y al mismo tiempo se nos escape entre las manos. Porque no puedo recordar la última vez que extrañé con locura tu cuerpo si cuando anoche volví a abrazarte fue como si llevara toda mi vida entre tus brazos. Porque sé dónde y cómo besarte, y conozco cada línea que dibuja tu cuello. Porque conozco la firmeza con la que tus manos poseen mi cintura y me hacen sentir que podría salir de cualquier abismo. Porque cuando caminamos y me llevás del brazo tengo el mundo a mis pies y la cabeza en otra galaxia.

     Me paso los días buscando la técnica definitiva para exprimir cada segundo que paso a tu lado y retener cada detalle. Revivo las noches en mi mente varias veces intentando volver a sentirme aunque sea por un instante como me siento cuando me mirás fijamente y me veo forzada a bajar la mirada, víctima de mis mejillas coloradas. ¿Cómo lográs que me sienta tan frágil y a la vez tan temeraria? Sos el villano de esta escena y yo tu acompañante reglamentaria. Tengo esta imagen en la cabeza en la que te veo lanzarme una mirada intensa mientras te acomodás en tu silla y te disponés a encender el cigarro que aguarda entre tus labios y que extrañamente combina con tu traje, dejando claro que se acerca el momento de actuar; siento, entonces, que podrías pedirme cualquier cosa que y aceptaría la misión alegremente aunque eso supusiera mi propia perdición, convencida de que es mejor incendiarme en tu fuego que desvanecerme solitariamente en el tiempo.

     Pero entonces aparecen los créditos y resulta ser una de esas películas con finales abiertos. Se me eriza la piel de sólo pensar en que no sé cuándo voy a volver a verte mientras te observo alejarte por el pavimento, aún con tu perfume impregnado en mi piel. Quisiera poder hablar con el responsable de guionar todo esto.

     De nuevo sola en mi habitación empieza todo un proceso de desintoxicación y siento como lentamente vuelvo a mi realidad y a mi realidad de no tenerte cerca. Me hace falta tu risa y la adrenalina de verte. Estoy abstinente y tengo miedo, mas sólo puedo pensar en recobrar mi compostura mientras aguardo impaciente nuestra próxima escena: necesito más de esa droga de amanecer enredada entre tus piernas.

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