Punto de inflexión
"Siempre nos han enseñado que las almas gemelas eran las dos mitades de un alma que se buscaban para volver a unirse. Lamentablemente, eso es crear en el ser humano una dependencia afectiva.
También nos explicaban que las almas gemelas eran dos almas tan iguales que, cuando encarnaban en el plano físico, siempre eran de distinto sexo para poder ejercer una atracción recíproca. De esa manera nos enseñaban a necesitar, a ser dependientes de un amor personal, no entendían que, al no necesitar, podíamos utilizar toda nuestra energía de amor para dar al otro." --Jorge Raúl Olguín
Nacemos solos, y, en lo referente al amor, todo el inicio de nuestras vidas lo hacemos por nuestra cuenta. No dependemos de nadie más que de nuestras familias y nuestros amigos para cuidarnos y ser felices.
Al estar acostumbrados a andar siempre por nuestra cuenta y no depender de nadie en cuanto a las decisiones que tuviesen que ver con nuestra vida personal, no somos conscientes de nuestra soledad. Queremos ir ahí, o allá y simplemente lo hacemos. Nos regimos según la propia voluntad sin tener que considerar la felicidad de nadie más que la propia. Pero como pasa el tiempo, se llega al inminente Punto de Inflexión: el momento en que conocemos a nuestro Primer Amor.
Ahora, al momento de tomar decisiones, ésto ya no solo implica la propia voluntad y felicidad, sino que modifica la vida de la persona que nos acompaña, por lo que aprendemos a hacer las cosas de a dos, a tomar en cuenta los sentimientos del otro incluso más que los propios y ya nada vuelve a ser igual.
Pero no todo es color de rosa sino que las personas van y vienen, y las relaciones terminan y vuelven a empezar. Y cuando esto ocurre, volvés a estar por tu cuenta, pero ya no sos igual; esta vez sos consciente de tu soledad y pareciera que por momentos ésta te invade y te impide ser feliz.
Cuesta aprender a no condicionar tu felicidad a otra persona una vez que conociste "el Otro Lado" de la vida, que llega tras el punto de inflexión. Siempre estuviste solo si lo pensás, pero una vez que viste "el Otro Lado" y confirmaste que es mejor hacer las cosas de a dos, cuesta volver sobre lo andado y seguir por tu cuenta, sin depender de tu otra mitad... Es la dependencia afectiva. Se trata de depender del otro para ser feliz, pareciera que sin él/ella la vida no es igual. Dejamos de lado nuestro egoísmo y nos volvemos seres serviciales para con todos a tal punto que nos olvidamos de nosotros mismos y nuestra felicidad; nos entregamos completamente a los demás y nos descuidamos.
Es el momento en que sentimos que más necesitamos encontrar a alguien, nos sentimos condenados a buscar en otras personas lo que nuestra "Alma Gemela" nos daba, sólo para volver a sentir -aunque sea por un tiempo limitado- esa felicidad inmensa, incomparable; y nos sentimos fuertemente frustrados cuando esto no ocurre.
Pero irónicamente, es el tiempo en que más necesitamos estar por nuestra cuenta, para reencontrarnos con nosotros mismos y volver a cuidarnos como solíamos hacerlo. Ir y venir a nuestra voluntad, en búsqueda de la propia felicidad. Se trata de un nuevo Punto de Inflexión, una nueva etapa en la vida de cada uno mientras recorre el camino de la vida en búsqueda de una nueva Alma Gemela.
"Las almas gemelas son espíritus que vibran en un acorde determinado, producido en repercusión con otro espíritu. Una creencia errónea que sostiene que las almas gemelas son siempre dos. Esto no tiene que ser necesariamente así, ya que puede haber muchos espíritus que vibren en una misma frecuencia. Creer que solamente dos son las almas que pueden estar en resonancia entre sí, es limitar la afinidad de los espíritus. De todos modos, es importante destacar que en los Espíritus de Luz, la afinidad es matizada por un amor impersonal y no por un sentido de posesión." --Jorge Raúl Olguín
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