Básico y eficiente

Volverás, volverás...
Seguro que pronto vuelves a mi vida...

     Esto cantaba Ricky Martin mientras yo liberaba a Viky de mi abrazo en un intento bizarro de bailar un lento y me disponía a caminar a la salida, con las luces del boliche ya encendidas y el muchacho de la limpieza pasando la escoba.
     Y mientras todo esto pasaba, también pensaba en él...

     Dos meses sin verlo, con un break de 15 minutos de charla por Facebook. Yo tenía la sensación -desde el momento en que salí de mi casa- de que esa noche lo iba a ver, sólo que no dije nada. Y, como la intuición nunca falla...
     En realidad al primero que vimos fue al amigo, el Hijo de Puta II, quien nos saludó a mi amiga y a mí y automáticamente me miró y me dijo "Está S...". Las cosas que provoca el alcohol son increíbles. Y quiero remarcarlo porque estaba muy tomada, y después de enterarme que estaba y que no podía hacer nada más que mirarlo pasar, tomé aún más al grito de "quiero ahogar las penas" aunque creo que en realidad estaba intentando matar a todas las mariposas que en ese momento vomitaban corazones en mi estómago.
     -Sos muy malo -le dije al Hijo de Puta number 2 (y estoy segura de que el vaso estaba entablando la conversación por mí en ese momento, para evitarle a mi cerebro el trabajo de PENSAR) - ¿Por qué? -me preguntó con cara de desconcertado. -Porque sabés que S... está de novio (onda, no me vengas a volar los pájaros si sabés que, sea como sea, voy a terminar volviendo SOLA a casa a dormir) Sin embargo ya era muy tarde... Tenía que verlo, quería verlo... MORÍA POR VERLO. 
     Volví loco a todo el mundo hablándole del muchacho: conocidos, no tan conocidos, amigos, desconocidos... hasta le mandé un sms a mi mejor amigo -a quien había perdido de vista- para pasarle el parte informativo, y me contestó que "me autorizaba a irme con él si era lo que mandaba el corazón" Claramente estaba peor que yo en cuestiones de ebriedad, porque de cursilerías nosotros cero; todavía no sé de qué remoto lugar salió esa respuesta.
     ¿Le hablo, no le hablo? ¿Lo saludo? No. No tengo que darle importancia. Aunque claramente, si no cedía yo, iba a ceder él para continuar con su ¿plan macabro? y tenerme ahí, al pie del cañón por si algo falla con la vieja. Me saludó como siempre, y se fue. Pensé que eso iba a ser todo, ¿qué más podía esperar? Pero el destino tenía algo más reservado para mí, y así fue como en uno de mis tantas idas y venidas por el lugar, me frenó para hablarme:
     -Vos me debés una camisa -dijo con esa sonrisa que MAMÁAAAAAAAA!!
     -Y vos me debés algo a cambio.
     - ¿Qué querés?
     -A vos.
     - (sonrisa matadora número dos) No puedo, tenés que elegir una sola cosa (?)
     -A vos. *Acá me falta parte de la información (merezco morir por olvidarme hasta de los momentos culminantes!!) Creo que le reproché por estar de novio y él me respondió algo así como que era lo que había -o quizás sólo me lo dio a entender-, aunque no recuerdo las palabras exactas* Bueno, va a seguir guardadita y cuidada en mi cajón, hasta que puedas...
     Entonces me besó la mano y me dijo, no sin sonreírme: "Después te llamo".
     ¡Pobre del iluso Yo Femenino que habita en mi cerebro! Conmocionado ante semejante gesto del Don Juan en cuestión, dejó a mi cuerpo en estado de shock, paralizado en el lugar como por diez segundos sin saber qué hacer -y me atrevería a decir que ni siquiera estaba consciente de que la charla había terminado- hasta que finalmente reaccionó y continuó su camino tras notar que ya no recibía la atención del Hijo de Puta -aunque éste seguía cerca-. Pobre del iluso Yo que está esperando que le suene el celular. Y pobre de mí, que quedé literalmente mal parada por culpa de ese Yo alcoholizado que había encerrado en una jaula a mi Yo Masculino para así poder apoderarse de mi capacidad de razonamiento.

     Ahora mi Yo Femenino está quietito y en silencio, escondido en un rincón de mi cerebro pensando en lo que hizo mientras que mi Yo Masculino retoma el control para asegurarse de que mantenga la cordura y pueda sobrevivir a esto sin ponerme mal. Y está haciendo un buen trabajo porque, de hecho, NO estoy triste.
     Leí una vez un artículo en un blog:

     "Los hombres mujeriegos son personas que basan sus relaciones sentimentales en el egoísmo y en la búsqueda del placer. Tienden a ser personas asertivas externamente, lo que es parte de su atractivo para las mujeres, pero con grandes miedos e inseguridades en su interior. Suelen ser encantadores al principio de la relación pues han refinado el arte de las relaciones superficiales. Tienden a ser también personas dominantes hacia sus parejas, pues a pesar de que las hieren constantemente tampoco las quieren dejar ir. Y esa es una de las formas en que evitan que puedan sanar. [...] El patrón clásico es que el mujeriego actúa, es descubierto, actúa conciliatoriamente y luego reincide." -Dr. Douglas Romero, Psiquiatría Explicada.

     Entonces pienso: es tan básico lo que hizo, ¿cómo puede funcionarle tan bien? Volvió al chamuyo de la etapa inicial, como cuando quería conquistarme, a modo de no perderme. Lo sé, conozco todos sus trucos, ¿cómo hace para, aún así, tenerme a la merced de su voluntad? Soy una idiota por engañarme a mí misma mejor que él, creyendo las cosas que me dice; y soy una idiota por querer -y dejarme- caer nuevamente en sus redes... Soy una idiota que, aún consciente de que es una idiota, es feliz con TAN poco.

     Ya lo dijeron Las Pastillas del Abuelo:
"Con acercarse a la victoria se conforma un perdedor"


Paciencia. Todo, todo llega...

Comentarios

  1. Ayy blda, no sos una idiota!!
    Pasa que él jugó sus cartas mejor que vos y CABE como loco :P
    Pero vos sabes como es la vida, ya te lo encontraras en pedo por ahi, y la venganza será terrible :B

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    Respuestas
    1. El muy putito me ganó en gatos de experiencia. Digo... años...

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