El hijo de puta y yo, y mi otro yo
Tirando a matar, dándonos changüí,
puro razonar, puro frenesí.
Siempre fue así nuestra historia,
que funcione o no, que esté bien o mal,
vivirlo con vos para mi es la gloria.
Sin escatimar, sin darnos de más,
sin acelerar, sin tirar pa' atrás...
Siempre fue así nuestro asunto.
No estaba en mis mejores condiciones cuando llegué a casa la madrugada del domingo después del bailongo. Hacía mucho, mucho tiempo no salía tan fuerte como aquella noche, y por esas casualidades de la vida se me ocurrió prender el WiFi del celular para avisarles a mis amigos que había regresado viva y me encontraba ya en mis aposentos... Pero sólo porque Dios existe y es grande, me saltó una ventanita del chat y era, ni más ni menos que el Hijo de Puta buscándome...
08:05 ey
08:05 ey, ¿qué hacés tan temprano?
08:06 jaja recién llego, ¿vos?
08:06 yo también.
(...)
08:08 no, solo es que no tengo sueño.
08:08 yo por mi parte no quiero dormir jajaj. Vos no dormís nunca igual, no sé cómo hacés...
08:09 cuando tengas 23 vas a ver.
08:09 vos no dormís desde antes jajaj, ¿ya necesitás pastillitas corazón? (A ver... ¿¡QUÉ!?)
08:10 jajaj sh. Venite y haceme dormir.
08:10 ¿y qué hacemos con tu novia?
08:10 la dejé el finde pasado.
08:11 ¿en serio me decís?
08:11 se, ni me hables del tema...
*
Es increíble lo rápido que funciona el temita de atracción con el Universo cuando uno está bien. Lo dije y lo sostengo, y no me canso de repetirlo... ¿Cuántas veces habré escrito a lo largo de numerosos monólogos que le dediqué que ya se iba a cansar de ella y la iba a dejar? Es indescriptible la satisfacción que uno siente cuando comprueba que la intuición nunca le falla y que siempre tuvo razón en sus predicciones...
*
Le di un par de vueltas, pero mentiría si no les dijera que finalmente -después de hacerle pasar casi una hora ¿remándola?- me tomé un remis (que pagó él) y fui a su SEÑORA casa, tal como lo había advertido. Una vez más, no me pude resistir a sus encantos.
Lo encontré vestido de entre casa y con un número de celular escrito en el brazo. Fue bizarro considerando la noche que yo había tenido, sin embargo no se lo dejé pasar, de hecho se lo reproché con un "¿Y por qué no la llamaste a esa?" "Porque no tenía crédito" -me contestó y sonrió. Acto seguido le di un golpe y le dije: "si hubiese sido tan linda y buena, por lo menos te acordarías de su cara, o su nombre..." (punto para mí, no jodamos) Y después me dediqué a intentar borrárselo (aunque no salió del todo, no sé con qué carajo se lo habría anotado; probablemente haya sido un fierro caliente... ¡Méndiga!)
Diría que fue hasta gracioso comprobar que su comportamiento, pese a ser muy básico, le es increíblemente eficiente: volvió a ser igual de encantador que al principio cuando intentaba conquistarme para asegurarse de volver a hacerlo; y lo logró. Pero esta vez yo no soy la misma. Sí, volví a caer en su trampa, pero renovada. Y un poco más conchuda. Se reencontró con mi yo exterior, pero no el interior; este último había cambiado y MUCHO: a fin de estar conmigo tuvo que bancarse mis contestaciones y comentarios garcas (casi tanto como los de él) lo cual lo sorprendió tal vez hasta un poco más que a mí; de nuevo estamos al mismo nivel y eso me hace sentir bien conmigo misma, como que al fin le estoy dando el trato que se merece, al fin soy como soy, incluso con él (aunque todavía me falteeee...)
En su plan de reconquista, me mimó demasiado y me mal-acostumbró un poco más de lo que ya estaba (y eso me jugó en contra porque dado que mi estado no era el mejor, no podía parar de hablar y de alimentarle más y más el ego...) Hablamos mucho, hablamos como amigos, peleamos como amigos, nos reímos y jodimos como amigos (cambio número uno). Me di el lujo de delirarlo porque esa misma mañana le había hablado a una chica y ésta le había clavado el visto (si, el muchacho alardea sus "conquistas" en mi cara, se ve que lo hace sentir más hombre...) Y también le di mi humilde opinión acerca de su ex, quien me parece fea y vieja -o está muy baqueta- (y me regocijé al confirmar de boca de él que era ella quien lo gomoseaba por FB y publicaba banda de cosas de las cuales él no estaba ni enterado y no podía creer que fueran visibles en su perfil) y para rematar agregué que había tenido mejores (cambio número dos). Finalmente, a la hora de volver me acompañó a la parada de un taxi (que también pagó, por supuesto) y, a diferencia de todas las otras veces, no sentí la necesidad ni el impulso de caminar abrazada a él o agarrándolo de la mano (cambio número tres) sino simplemente a su lado, charlando, como dos conocidos.
En su plan de reconquista, me mimó demasiado y me mal-acostumbró un poco más de lo que ya estaba (y eso me jugó en contra porque dado que mi estado no era el mejor, no podía parar de hablar y de alimentarle más y más el ego...) Hablamos mucho, hablamos como amigos, peleamos como amigos, nos reímos y jodimos como amigos (cambio número uno). Me di el lujo de delirarlo porque esa misma mañana le había hablado a una chica y ésta le había clavado el visto (si, el muchacho alardea sus "conquistas" en mi cara, se ve que lo hace sentir más hombre...) Y también le di mi humilde opinión acerca de su ex, quien me parece fea y vieja -o está muy baqueta- (y me regocijé al confirmar de boca de él que era ella quien lo gomoseaba por FB y publicaba banda de cosas de las cuales él no estaba ni enterado y no podía creer que fueran visibles en su perfil) y para rematar agregué que había tenido mejores (cambio número dos). Finalmente, a la hora de volver me acompañó a la parada de un taxi (que también pagó, por supuesto) y, a diferencia de todas las otras veces, no sentí la necesidad ni el impulso de caminar abrazada a él o agarrándolo de la mano (cambio número tres) sino simplemente a su lado, charlando, como dos conocidos.
Ahora él está ahí; va y viene, pero no me va ni me viene. Seguramente nos sigamos viendo, no obstante comprendo cómo funcionan las cosas y, lo que es más importante, entiendo cómo funciono yo con respecto a él.
Volví de esa mañana bizarra a casa estando en paz conmigo misma por mis ¿logros?, aunque no muy segura de con qué cara mirar a mi vieja a los ojos...
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