Sueños turbios
Estos días tuve problemas intentando dormir. Si, que estoy loca ya lo sé, y que psicosomatizo todo lo que me pasa, también. Pero en las únicas ocasiones que logré conciliar el sueño profundo, me atacó mi inconsciente manifestándose en sueños muy raros, simbólicos por demás...
Si hay algún psicólogo rondando por ahí, me gustaría que me explicara un poco todo esto.
Sueño 1:
Estaba en un ambiente bastante turbio. Era algo así como un boliche de primera categoría, del estilo que, supongo, frecuenta gente famosa. Muy lujoso y extravagante. Estaba con una conocida del colegio. Nos acercábamos a un lugar donde una pared en semi círculo enmarcaba un sillón; predominaba el color dorado, combinado con negro y marrón, y había chicas muy bien vestidas sacándose fotos ahí, fotos estilo boliche; y nosotras éramos las siguientes. Tenía la sensación de que algo raro ocurría en el lugar y en un momento pasé por una especie de pasillo que había detrás de la pared y llegué a un cuarto (aunque el recorrido no lo recuerdo) más oscuro aún que el anterior, y con mayor predominancia de los tonos amarronados. A mi entender, era una especie de "laboratorio" aunque sabía que allí se llevaban a cabo abortos. Llegué a una mesada donde yacían enormes frascos con bebés conservados en un líquido (tal vez simulando el líquido amniótico, de un color amarillento) aún con sus respectivos cordones umbilicales y DEL REVÉS. Sé que en el sueño eso me horrorizó, aunque lo "tomé con calma". De repente no me encontraba más en esa habitación, sino que había vuelto a lo que era el "boliche" en sí y veía salir diferentes chicas del "laboratorio" que habían abortado recientemente, aunque cuando yo estuve allí, la habitación estaba vacía. Decidí irme de ese lugar y entonces apareció mi hermana, quien había estado embarazada pero había abortado (aunque conservaba la panza que daba la sensación de 4-5 meses) y me daba a su feto, y yo lo sostenía en la mano. Tenía el tamaño de mi palma, y podía distinguirse bien su pequeña cabeza y algunos razgos. Yo sabía que era un varón, y me daba la sensación de que estaba vivo y respiraba tranquilamente en mi mano. Resplandecía, pese a la situación brutal que había vivido...
Sueño 2:
Estaba en un auto blanco con quienes yo sabía que eran mi mamá, mi papá y dos hermanitos más pequeños (nene y nena respectivamente, y yo iba sentada en medio de ellos) aunque mis viejos no eran mis viejos ni tampoco tengo hermanos menores, y parecían actores salidos de alguna película taquillera. Tampoco eran parecidos a mí, mamá era rubia, así como mi hermano varón, y papá castaño al igual que mi hermanita. Estábamos volviendo de algún lugar donde -y el recuerdo es un poco confuso- habíamos visto algo así como una competencia de natación(?) pero no lo recuerdo realmente. Las calles que transitábamos estaban vacías, había sido un lindo día y estaba atardeciendo. Pero de repente nos acercamos a un lugar donde los edificios se hacían cada vez más altos, y a medida que eso pasaba, se oscurecía el cielo también, cada vez más tormentoso. Llegamos cerca de la cancha de Independiente(?) Acababa de terminar un partido y empezaba a salir gente a la calle, peleándose por los resultados. Cada vez eran más, me asustaba esa situación no por mí, sino porque me inundaba la necesidad de proteger a mi hermanito para que nadie le hiciese daño. Un policía vestido de civil le advirtió a quien era mi papá de que se pusiera a resguardo, y así fue que empezamos a circular por una calle, bordeando el estadio. Iba saliendo gente enojada, gritándose, empujándose y a medida que nos acercábamos, más miedo me invadía. Cerramos las ventanas del auto y trabamos las puertas, y doblamos a una velocidad considerable en una especie de "garage rojo", que a su vez parecía un club dentro del mismo estadio, y la puerta se cerró tras nosotros. Dejamos el auto estacionado y de repente nos encontramos en un lugar con personas calmas, tal vez mayores de edad, que disfrutaban de ver un partido juntas. Luego aparecimos en otro lugar, donde no predominaba el rojo sino que era una especie de salón como aquellos donde se festejan los cumpleaños de quince, blanco, todo blanco, creo que hasta nuestra ropa había cambiado y era ahora más clara. Había comida, dulces, creo que estaba mi abuela paterna, comimos todos juntos, tranquilos y disfrutamos el amanecer desde la calma vista de un balcón que daba a una playa. No solté a mi "hermanito" en ningún momento... Luego todo se pone confuso, realmente no recuerdo bien, pero al volver a salir a la calle estaba todo calmo, como si la muchedumbre enardecida ya se hubiese calmado, como si nunca hubiese existido tal conflicto...
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