Mis dos líneas
Siento que estoy dependiendo de este sonido,
soy atraído y envuelto en un espiral
en el que giran todas cosas conocidas,
y nadie sabe hasta donde podrá llegar...
Después de mi última ¿pelea? con mi mejor amigo, decidí que la plata que tenía guardada para volver a Montevideo, sería utilizada para su fin original, el cual se había postergado: mi hermoso y gran tatuaje (en tooodo el costado izquierdo de mi espalda).
Si bien la idea de hacerme un tatuaje ya estaba desde hacía varios meses así como el diseño, el lugar y el artista, como dije antes: había sido pospuesta, y la decisión de llevarla a cabo fue tomada en caliente, en el preciso instante en que terminó la discusión anteriormente mencionada.
Las señales estaban ahí, y yo no las supe ver. Ni yo, ni nadie.
En principio, la fecha acordada había sido ayer, pero por algún motivo Daniel (el tatuador) no pudo, y lo dejamos para el martes. Fue un día tranquilo: fui al taller, terminé mi cuadro, fui a buscar los resultados de unos estudios, me junté con un amigo e hicimos licuados con panqueques (tranca), todo lindo, todo muy tranquilo...
Y se hicieron las 6.
Estaba nerviosa, por supuesto, lo que yo o cualquiera consideraría normal...
Entre que Dani no encontraba el diseño, que faltaban unas agujas, que yo le hice correr el dibujo de posición y que se cortó la luz, se hicieron alrededor de las 7 de la tarde cuando empezamos el tatuaje.
Es un dolor soportable, como si un bichito te estuviese mordiendo(?). Hasta ayer creía que nadie podía morir haciéndose un tatuaje, pero me olvido que estamos hablando de mí y de que NO PUEDO SER NORMAL NI POR UN RATO. ¿Qué pasó? Bueno, la secuencia fue masomenos así:
• Dani: estás muy tensa. Sentate en la silla a ver si puedo trabajar mejor, porque acostada contraés todos los músculos.
• Yo: bueno *me acomodo* che, la puta madre, me bajó la presión (como siempre, cuando me hice el piercing del ombligo también -.-)
Y se hicieron las 6.
Estaba nerviosa, por supuesto, lo que yo o cualquiera consideraría normal...
Entre que Dani no encontraba el diseño, que faltaban unas agujas, que yo le hice correr el dibujo de posición y que se cortó la luz, se hicieron alrededor de las 7 de la tarde cuando empezamos el tatuaje.
Es un dolor soportable, como si un bichito te estuviese mordiendo(?). Hasta ayer creía que nadie podía morir haciéndose un tatuaje, pero me olvido que estamos hablando de mí y de que NO PUEDO SER NORMAL NI POR UN RATO. ¿Qué pasó? Bueno, la secuencia fue masomenos así:
• Dani: estás muy tensa. Sentate en la silla a ver si puedo trabajar mejor, porque acostada contraés todos los músculos.
• Yo: bueno *me acomodo* che, la puta madre, me bajó la presión (como siempre, cuando me hice el piercing del ombligo también -.-)
• Dani: mirá que te tatúo desmayada *risas*
• Yo: (un rato después) no, pará, pará, me siento MUY mal. No puedo abrir los ojos, estoy re boleada *la miro a mi hermana que también estaba ahí* me voy a desmayar...
Lo próximo que sé es que estoy mareada, en una espiral de imágenes de mi vida que giran a una velocidad indescriptible. De fondo suena Pink Floyd y más tarde "Tu Gurú" de Miranda! (WTF!) pero me siento bien, aunque mareada, no quiero volver de ahí. Todo se empieza a aclarar, veo como desde abajo del agua y empiezo a escuchar a mi hermana que grita "¿QUÉ HAGO? ¿A QUIÉN LLAMO? NO SÉ QUÉ HACER!!" y entonces "volví".
• Yo: ¿cuánto tiempo me fui? LA RE FLASHÉ!
Supongo que habrán tenido ganas de matarme en ese momento, parecía una joda. Creo que si me despertaba y les decía "lo vi a Víctor Sueiro" era todo más serio. Obviamente que dejamos todo ahí, y el tatuaje quedó en dos líneas, literalmente.
Ta, yo lo cuento gracioso, pero la verdad es que en el momento me invadió una ira asesina, tristeza y una gran frustración e impotencia. Dani se fue y me quedé como una hora en la camilla sentada, llorando y hablando con mi hermana. Tuve que llamar a la psicóloga para contarle y adelantar el turno, nunca me había pasado...
La conclusión es bastante lógica: me saboteé a mí misma. En palabras de mi psicóloga: "te empezaste a sentir mal y entonces empezaste a pensar que no podías hacerlo -el tatuaje- por lo que cada vez te sentías peor hasta que tu cuerpo le puso fin a la situación -emocionalmente insoportable- mediante el desmayo"
Las señales estaban ahí y no las supe ver. No, no puedo hacer nada por mí, porque no me voy a dejar. Soy prisionera de mí misma, no me dejo ser feliz. Se suponía que iba a estar contenta al terminar la noche, no hundida en la miseria.
Esta vez SÍ llegué al FONDO del pozo, juro que nunca antes me había sentido tan deprimida por todo, todo me afecta, estoy hipersensible, me aíslo, quiero dormir y no saber nada de nadie, ni de mí; mucho menos de mí. La peor parte es que sé qué tengo que hacer para empezar a solucionar toda esta cochambre psicológica, pero no puedo...
De todos modos, lo que más me inquieta de esta situación es...
"Tu Gurú" de MIRANDA!?!?!?!?? PANERA?!
• Yo: (un rato después) no, pará, pará, me siento MUY mal. No puedo abrir los ojos, estoy re boleada *la miro a mi hermana que también estaba ahí* me voy a desmayar...
Lo próximo que sé es que estoy mareada, en una espiral de imágenes de mi vida que giran a una velocidad indescriptible. De fondo suena Pink Floyd y más tarde "Tu Gurú" de Miranda! (WTF!) pero me siento bien, aunque mareada, no quiero volver de ahí. Todo se empieza a aclarar, veo como desde abajo del agua y empiezo a escuchar a mi hermana que grita "¿QUÉ HAGO? ¿A QUIÉN LLAMO? NO SÉ QUÉ HACER!!" y entonces "volví".
Y acá les dejo el tema
para que sea todo MÁS BIZARRO
• Yo: ¿cuánto tiempo me fui? LA RE FLASHÉ!
Supongo que habrán tenido ganas de matarme en ese momento, parecía una joda. Creo que si me despertaba y les decía "lo vi a Víctor Sueiro" era todo más serio. Obviamente que dejamos todo ahí, y el tatuaje quedó en dos líneas, literalmente.
Ta, yo lo cuento gracioso, pero la verdad es que en el momento me invadió una ira asesina, tristeza y una gran frustración e impotencia. Dani se fue y me quedé como una hora en la camilla sentada, llorando y hablando con mi hermana. Tuve que llamar a la psicóloga para contarle y adelantar el turno, nunca me había pasado...
La conclusión es bastante lógica: me saboteé a mí misma. En palabras de mi psicóloga: "te empezaste a sentir mal y entonces empezaste a pensar que no podías hacerlo -el tatuaje- por lo que cada vez te sentías peor hasta que tu cuerpo le puso fin a la situación -emocionalmente insoportable- mediante el desmayo"
Las señales estaban ahí y no las supe ver. No, no puedo hacer nada por mí, porque no me voy a dejar. Soy prisionera de mí misma, no me dejo ser feliz. Se suponía que iba a estar contenta al terminar la noche, no hundida en la miseria.
Esta vez SÍ llegué al FONDO del pozo, juro que nunca antes me había sentido tan deprimida por todo, todo me afecta, estoy hipersensible, me aíslo, quiero dormir y no saber nada de nadie, ni de mí; mucho menos de mí. La peor parte es que sé qué tengo que hacer para empezar a solucionar toda esta cochambre psicológica, pero no puedo...
De todos modos, lo que más me inquieta de esta situación es...
"Tu Gurú" de MIRANDA!?!?!?!?? PANERA?!
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