Carta abierta a mi gran amor
Ni siquiera estoy segura de cómo empezar esto, no sé qué estoy escribiendo, sólo sé que estoy escupiendo los restos de mi corazón aún sangrante en estas palabras.
Quisiera volver a ser una pendeja, cuando la vida era más sencilla, quisiera no ser feminista y poder con total libertad de ideales meternos en una relación enfermiza, quisiera no ser esto en lo que me transformé.
Quiero encontrar un culpable, y le echo en cara todo lo que me pasa a la depresión con la que estoy lidiando. Quiero encontrar un culpable, pero sigo escarbando en la herida y en definitiva me doy cuenta de que soy yo: mis mambos, mis miedos, mis inseguridades, mis infinitas angustias...
Tomé tu luz, tomé más de lo que debía y te lastimé, me di el tupé de vaciarte por dentro intentando llenar el vacío existencial que no me deja vivir. Dejaste de lado tu vida por cuidar de mí y no te culpo por cansarte, me culpo por no haber sabido cuidarte más.
Es injusto todo, se me parte el alma en veinte mil pedazos, rompo en llanto, no sé cómo hago para estar en pie, me pregunto a mí misma ¿cómo puede ser que sea la SEGUNDA vez en mi vida que te pierdo? ¿Cómo puede ser que vayamos tan a destiempo?
Siento que fue la decisión correcta, siento que es lo que necesitábamos los dos: SANAR para luego poder volver a estar juntos, para volver a ser fuertes juntos... Pero ¿qué me garantiza que al final de este tiempo te encuentres conmigo? ¿Qué me garantiza que no vaya a haber alguien más que descubra lo maravilloso que sos y decidas quedarte ahí, en una relación sencilla, con alguien que sepa cuidarte más?
No tengo dudas de que sos el amor de mi vida, y me pregunto una y otra vez por qué duele así, por qué es tan difícil si nos amamos TANTO.
Se me vienen a la cabeza todos los hermosos recuerdos de nuestra relación, y me detengo especialmente en el momento de la llegada a Buquebus, la eterna espera en la puerta para ver aparecer tu mechón entre la multitud. Me recuerdo a mí misma subiéndome a ese "bus" que me llevaba hacia vos, bajar en la terminal de Tres Cruces y encontrarte ahí, esperando por mí. Recuerdo los abrazos y los besos de bienvenida; también recuerdo las lágrimas en cada despedida... Recuerdo cada aroma, cada sensación; el viento en la cara cuando paseábamos por la rambla; las luces que cegaban nuestra vista al caminar una noche por la 9 de julio...
Pero una vez más el amor no lo es todo. Pero una vez más la distancia nos mata. Pero una vez más la falta de fortaleza gana y arrastra consigo todo lo hermoso de nuestra relación.
Ojalá algún día sequen estas lágrimas, ojalá algún día deje de sentir este dolor en el pecho que no me deja respirar, ojalá algún día sea a vos a quien vuelva a encontrar ahí en la terminal, y en un abrazo me devuelvas a la vida.
Quisiera volver a ser una pendeja, cuando la vida era más sencilla, quisiera no ser feminista y poder con total libertad de ideales meternos en una relación enfermiza, quisiera no ser esto en lo que me transformé.
Quiero encontrar un culpable, y le echo en cara todo lo que me pasa a la depresión con la que estoy lidiando. Quiero encontrar un culpable, pero sigo escarbando en la herida y en definitiva me doy cuenta de que soy yo: mis mambos, mis miedos, mis inseguridades, mis infinitas angustias...
Tomé tu luz, tomé más de lo que debía y te lastimé, me di el tupé de vaciarte por dentro intentando llenar el vacío existencial que no me deja vivir. Dejaste de lado tu vida por cuidar de mí y no te culpo por cansarte, me culpo por no haber sabido cuidarte más.
Es injusto todo, se me parte el alma en veinte mil pedazos, rompo en llanto, no sé cómo hago para estar en pie, me pregunto a mí misma ¿cómo puede ser que sea la SEGUNDA vez en mi vida que te pierdo? ¿Cómo puede ser que vayamos tan a destiempo?
Siento que fue la decisión correcta, siento que es lo que necesitábamos los dos: SANAR para luego poder volver a estar juntos, para volver a ser fuertes juntos... Pero ¿qué me garantiza que al final de este tiempo te encuentres conmigo? ¿Qué me garantiza que no vaya a haber alguien más que descubra lo maravilloso que sos y decidas quedarte ahí, en una relación sencilla, con alguien que sepa cuidarte más?
No tengo dudas de que sos el amor de mi vida, y me pregunto una y otra vez por qué duele así, por qué es tan difícil si nos amamos TANTO.
Se me vienen a la cabeza todos los hermosos recuerdos de nuestra relación, y me detengo especialmente en el momento de la llegada a Buquebus, la eterna espera en la puerta para ver aparecer tu mechón entre la multitud. Me recuerdo a mí misma subiéndome a ese "bus" que me llevaba hacia vos, bajar en la terminal de Tres Cruces y encontrarte ahí, esperando por mí. Recuerdo los abrazos y los besos de bienvenida; también recuerdo las lágrimas en cada despedida... Recuerdo cada aroma, cada sensación; el viento en la cara cuando paseábamos por la rambla; las luces que cegaban nuestra vista al caminar una noche por la 9 de julio...
Pero una vez más el amor no lo es todo. Pero una vez más la distancia nos mata. Pero una vez más la falta de fortaleza gana y arrastra consigo todo lo hermoso de nuestra relación.
Ojalá algún día sequen estas lágrimas, ojalá algún día deje de sentir este dolor en el pecho que no me deja respirar, ojalá algún día sea a vos a quien vuelva a encontrar ahí en la terminal, y en un abrazo me devuelvas a la vida.
Hermoso. Y si es como describes,verdadero, van a terminar juntos. Te lo dice un perro viejo.
ResponderBorrarGracias por tus comentarios siempre, Ale ♥
BorrarNo hay dudas que esas palabras son estallidos del corazón y del alma, la mente se involucró a través de la sintaxis.. Pero nadie dudaría, nadie que haya sentido algo similar, de la pureza de ese amor y del dolor desgarrador, de ese miedo que nos paraliza, cuando sentimos que estamos perdiendo una parte fundamental de nosotros.
ResponderBorrarTe lo repito, son momentos de los que aprender.. pues tanto amor no se puede esfumar en el aire..
Gracias por tus palabras y tu apoyo casi a diario. Son pocos días pero ya puedo afirmar que te quiero. Gracias, linda.
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