Micaela

     Llegó el lunes después de un fin de semana poco habitual. La lluvia cae copiosamente en Buenos Aires y no parece querer parar. El cielo llora, nosotras lloramos. Una más que se nos va, una más que nos es arrebatada con odio.

     Abrí Twitter como todos los días la tarde del sábado para que la noticia de que habían encontrado a Micaela me robara el aliento. La encontraron como a todas: desnuda, violada, enajenada de su vida y sus sueños.

     No podría explicar por qué este caso me tocó un poco más que los demás. ¿Será cansancio? ¿Será impotencia? ¿Será que me siento identificada con su persona porque militaba como yo, como muchas de mis amigas para que esto no pase más? ¿Será porque volvía de bailar, de divertirse, y decidió tomar lo que creía era el camino más seguro para que no le pase lo que terminó por ocurrirle?

     Una de nosotras es asesinada cada 18hs. por el odio, la discriminación y la falta de conciencia de una sociedad que ampara a un Estado y una Justicia misóginas al servicio del heteropatriarcado... pero todos se centran en nuestra bronca cada vez que hay una marcha: que por qué pintan la catedral, que por qué rompen el patrullero y demás etcéteras. ¿Será porque nos cansamos de ser silenciadas? ¿Será porque queremos que nos escuchen y nuestras gargantas no dan más de gritar a todo pulmón que no queremos morir, que no queremos encontrar muertas a nuestras amigas, familiares, compañeras, congéneres, PERSONAS?

     "Le tienen miedo a mujeres marchando con la cara tapada. Nosotras le tenemos miedo a tipos que andan COMO SI NADA, EN TODOS LADOS". Leo por ahí. Y alguien más dice: "Lo peor de todo es que mientras lees todo lo de Micaela arriba ya va apareciendo una nueva foto de otra mujer desparecida. Y así [todos los días]"...

     No, no todos los violadores son enfermos. Algunos sí, como los psicópatas y sociópatas (condiciones psiquiátricas incurables) que son personas completamente funcionales pero carecen del sentido de la moral, la ética, el bien y el mal; o los pedófilos, pero ese es otro trastorno y por ende otro tema.

     Sin embargo Sebastián Wagner no es un enfermo. Wagner es un misógino, un violento que tomó a una mujer como objeto y consideró que podía hacer lo que quisiera con ella avalado por toda una cultura de machismo y violación. Wagner actuó por odio puro hacia una mujer que circulaba libre esa madrugada; actuó impulsado por el peor machismo al poseer el cuerpo de Micaela contra su voluntad hasta terminar por quitarle la vida. Porque pudo, porque tuvo ganas de ponerla, porque sí, porque el juez Carlos Rossi se cagó en las legislaciones y decidió dejarlo libre. A él, a un monstruo; porque creía en el "Garantismo" impulsado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Zaffaroni que sostiene que «alguien que delinque en realidad es alguien enojado con la sociedad por sentirse discriminado por ésta y actúa en consecuencia» (dicho de manera muy simplista).

     El caso es que Micaela no está y no va a volver. Tampoco las 57 mujeres asesinadas en lo que va del año, si los datos son ciertos. Y recién es abril.

    Tengo miedo de volver mañana tarde del laburo, tengo miedo de salir un día y no volver más. Todas tenemos miedo, pero no vamos a parar. Las que estamos vivas vamos a luchar hasta las últimas consecuencias. Esto tiene que cambiar, esto tiene que parar.


ES fotografía

«No alcanza ninguna expresión para explicar el dolor que genera que cada 18 horas una mujer sea asesinada.
Nuestras compañeras no vuelven. 
Cada 18 horas, como si fuera un concurso vil, se sortea nuestra muerte.
Muerte amparada por un estado negligente y machista.
Y las paredes están bien.
Pero Micaela no vuelve.
Micaela no vuelve.
Micaela jamás va a volver a marchar.
Te juro que vamos a hacer arderlo todo.
Al carajo con tus paredes de mierda.»

─ Alia Wombat (amiga, activista y colega)

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