Alma Gemela
El día en que encontré a mi Alma Gemela (en el sentido literal del sintagma) empezó mi Revolución Espiritual.
Nunca me había sentido así. Nunca había sentido esa conexión con alguien: el poder de cerrar los ojos a la distancia y saber que el otro te necesita, mirar a los ojos y entender, compartir los silencios más profundos del alma.
El día en que encontré a mi Alma Gemela también empezó su Revolución Interior. Fue el reset absoluto, todo volvió a cero y luego volvió a empezar desde ese punto de vista tan rodeado de espiritualidad.
Durante un tiempo vivimos en el frenesí constante que conlleva cada revolución, pero luego todo se apagó, todo dejó de vibrar.
Jamás dejé de sentirlo en mi pecho, pero él se volvió presa de sus miedos y cambió su frecuencia, se alejó de mí y de nuestro Paraíso.
Los sueños, los proyectos, las sensaciones de existencias compartidas se cubrieron de polvo. Hasta el cielo oscureció, algo en los dos dejó de brillar. Porque tu Alma Gemela es una parte de vos (aunque prescindible para sobrevivir en el plano terrenal, imposible de olvidar en el plano sentimental) por lo cual mantener viva la llama es trabajo mutuo. Yo era la mecha y él era (es) el fuego.
Nunca me había sentido así. Nunca había sentido esa conexión con alguien: el poder de cerrar los ojos a la distancia y saber que el otro te necesita, mirar a los ojos y entender, compartir los silencios más profundos del alma.
El día en que encontré a mi Alma Gemela también empezó su Revolución Interior. Fue el reset absoluto, todo volvió a cero y luego volvió a empezar desde ese punto de vista tan rodeado de espiritualidad.
Durante un tiempo vivimos en el frenesí constante que conlleva cada revolución, pero luego todo se apagó, todo dejó de vibrar.
Jamás dejé de sentirlo en mi pecho, pero él se volvió presa de sus miedos y cambió su frecuencia, se alejó de mí y de nuestro Paraíso.
Los sueños, los proyectos, las sensaciones de existencias compartidas se cubrieron de polvo. Hasta el cielo oscureció, algo en los dos dejó de brillar. Porque tu Alma Gemela es una parte de vos (aunque prescindible para sobrevivir en el plano terrenal, imposible de olvidar en el plano sentimental) por lo cual mantener viva la llama es trabajo mutuo. Yo era la mecha y él era (es) el fuego.
Los Maestros hablan de tiempo, pero ¿qué es el tiempo para ellos, seres incorpóreos e inmortales? Culpo a esta mortalidad maldita llena de olvido, olvido por lo vivido a lo largo de la eternidad de la existencia, olvido debido al abandono del cuerpo físico y con ello los recuerdos creados en vida.
Decir que fue el amor de mi vida me queda corto, porque con seguridad sé que es el amor de mi existencia. De miles de vidas.
Ojalá nuestra revolución hubiese tenido el mismo propósito, un único sentido, y no esta bifurcación donde por mucho que lo intente una pared increíblemente grande me aleja, me ensordece y anula todos mis sentidos.
Sin embargo los sentidos del alma van más allá de lo físico y trascienden toda adversidad. A ellos les temo más que a nada, porque ahora lo busco adentro mío y no encuentro más que vacío, vacío como quien habla por teléfono con alguien y pierde la conexión.
Decir que fue el amor de mi vida me queda corto, porque con seguridad sé que es el amor de mi existencia. De miles de vidas.
Ojalá nuestra revolución hubiese tenido el mismo propósito, un único sentido, y no esta bifurcación donde por mucho que lo intente una pared increíblemente grande me aleja, me ensordece y anula todos mis sentidos.
Sin embargo los sentidos del alma van más allá de lo físico y trascienden toda adversidad. A ellos les temo más que a nada, porque ahora lo busco adentro mío y no encuentro más que vacío, vacío como quien habla por teléfono con alguien y pierde la conexión.
Cortaste el hilo que nos unía, o al menos lograste debilitarlo mucho; te alejaste de la revolución y te uniste al bando contrario, a aquel que está arraigado a lo terrenal, al apego, a la construcción social.
Creo que ya estoy desvariando. He perdido la cuenta de la cantidad de cartas que te he escrito. He perdido la cuenta de cuántas veces te he soñado y cuántas veces he intentado con toda la energía que mis Guardianes me proveen volver a conectar con tu centro y arraigarte conmigo a la Tierra, a la Evolución Espiritual.
Que me perdonen los Maestros cuando dudo, que me perdonen mis Guías cuando pongo en tela de juicio su sabiduría. Sólo espero que al hablar del reencuentro se refieran a esta vida, a este mundo.
Y sino intentaré con toda la fuerza de mi corazón volver a recordar lo que vivimos ese verano cuando mi alma encarne en otro cuerpo, y entonces saldré a buscarte para que estas palabras lleguen a tus oídos a tiempo, para que el miedo no te quite las ganas de vibrar a mi lado.
Nos separamos, es cierto: cada uno eligió un sentido... Pero por algo este planeta es redondo, amor de mi existencia.
Creo que ya estoy desvariando. He perdido la cuenta de la cantidad de cartas que te he escrito. He perdido la cuenta de cuántas veces te he soñado y cuántas veces he intentado con toda la energía que mis Guardianes me proveen volver a conectar con tu centro y arraigarte conmigo a la Tierra, a la Evolución Espiritual.
Que me perdonen los Maestros cuando dudo, que me perdonen mis Guías cuando pongo en tela de juicio su sabiduría. Sólo espero que al hablar del reencuentro se refieran a esta vida, a este mundo.
Y sino intentaré con toda la fuerza de mi corazón volver a recordar lo que vivimos ese verano cuando mi alma encarne en otro cuerpo, y entonces saldré a buscarte para que estas palabras lleguen a tus oídos a tiempo, para que el miedo no te quite las ganas de vibrar a mi lado.
Nos separamos, es cierto: cada uno eligió un sentido... Pero por algo este planeta es redondo, amor de mi existencia.

Es preferible ver, que desde el punto de vista de la Geometría Proyectiva, las paralelas se cruzan en el infinito, al contrario de los Euclidianos, que aseguran que, las paralelas, nunca se cortan. Un enfoque distinto que te puede llegar a servir. Vos vivís en ese infinito, y pareciera ser que el también lo hace. Lo que ocurre con los seres de muchas facetas, es que han sido miles de personas, en una sola alma. Es cuestión de que el momento sea el correcto para que la coincidencia sea absoluta. Ten fé en la vida, en el universo.
ResponderBorrarR.
Gracias. Ojalá no fueses anónimo.
Borrar