Lealtad

No te pido que me jures fidelidad,
con lo que yo sueño es con tu lealtad.

Quiero ser con quien decidas, un día, "caminar hacia el altar"
o a quien lleves a esa cena familiar.

No te impido con otras estar
si a la mañana es a mi lado donde querés despertar.

Tengo edad para saber que un «te quiero»
puede valer más que un polvo,
y que en un abrazo nuestro
puede caber el amor del mundo entero.

Que hoy en día cualquiera dice «te amo» sin sentirlo
y que la honestidad es un valor perdido.

No creo en la culpa cristiana
ni en la monogamia que nos fue impuesta.
Mi experiencia me avala
y un abrazo significa más que un beso con ella.

Si un día estás mal,
quiero ser yo con quien puedas contar.
Si un día lo necesitás,
tengo dos hombros sobre los que podés llorar.

Así como esa noche necesitaste
alguien a quien mimar
quiero que entiendas
que, así, toda mi vida te quiero cuidar.

Hagas lo que hagas,
decidas lo que decidas,
beses a quien beses,
independientemente de con quien te acuestes...

La intimidad vive innata en nuestra relación
y te puedo asegurar que a mí te has entregado 
mucho más que tras tirar un condón.

Yo te juré lealtad
porque te amo
-más de lo que podemos imaginar-
y amar, corazón,
amar es libertad.



"(...) Lo único que sé es que ha pasado mucho tiempo y extraño mi hogar. Diego, esta carta es una mentira. París ha sido buena conmigo, pero sin ti no significa nada. Los doce años que pasamos juntos me hacen estremecer y me doy cuenta de que te amo más que a mi propia piel. Aunque no me ames lo mismo, me amas un poco, ¿cierto? Si esto no es verdad, siempre tendré la esperanza de que lo sea. Te adoro".

Frida (2002)

Comentarios