Noche sin sueños
Siempre pensé que el día en que decidiera morir iba a cortarme las venas y escribir con sangre mi despedida mientras aguardaba paciente el final.
Hoy me di cuenta de que soy muy cobarde para tolerar semejante dolor físico; no puedo darme el lujo de sufrir al final como lo hice toda mi vida. Es igualmente divertido esperar el efecto adormecedor de las pastillas mientras las sombras de la penumbra giran a mi alrededor, o quizás mi cama también gira, no sé.
Lo que sí, si una de estas noches es la última, quiero que sepan que culpables hay muchos, aunque la decisión es puramente mía. Y por favor, que alguien le diga a MRS que lo amo y que es el mayor responsable (yo te avisé, mi amor, pero vos cerraste la puerta y me pediste que me cuidara, como si eso fuera suficiente...), no obstante lo espero en la próxima vida. Y así por siempre.
Cambio y fuera.
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