Sentidos

     De todos los sentidos me quedo con el tacto cuando mis labios tocan tu piel recorriendo suavemente tu clavícula, llegando hasta tu cuello para sentir el roze de tu barba incipiente y luego la calidez de tus labios gruesos. Me quedo con tus manos firmes que sostienen mi cuerpo, que revuelven mi pelo, que recorren cada centímetro, cada cicatriz y cada marca como si ya estuvieran contadas, como si ya les hubieses puesto nombre...

     De todos los sentidos me quedo con el dulce sabor de tu boca cuando tus labios me besan y el gusto a felicidad que tras una sonrisa éstos me dejan.

     De todos los sentidos me quedo con tu perfume cuando duermo rodeando tu cuerpo con mi nariz pegada a tu cuello mientras tu pecho se mueve lentamente, signo de un sueño tranquilo y profundo.

     (¿soñarás conmigo?)

     De todos los sentidos me quedo con el suave sonido que hacés al respirar, con tu voz que me despierta en las mañanas y tu risa en mi oído que me hace estremecer.

     De todos los sentidos me quedo con la bendición de verte durmiendo a mi lado, a veces abrazado a mi gato, otras veces semi desnudo, con tus brazos fuertes rodeando mi cintura; la bendición de verte sonreír por mi causa, la de ser testigo de tu pelo despeinado por la mañana y tu silueta cuando te vestís junto a la ventana.

     Alguien me advirtió, alguien me dijo que no te dejara ir ya que somos más importantes el uno para el otro de lo que nuestros sentidos pueden captar.

     Entonces acá estoy, rodeándote con mis brazos tan fuerte como puedo, respirando profundo cada instante, besando tu suave y salada piel, mirándote mientras no me ves hacerlo, escuchando cada uno de tus latidos y confiándote ciegamente mi felicidad.

Comentarios

Publicar un comentario