Ilusa (la última carta)
Ilusamente creí que habías cambiado, que algo de nuestro tiempo juntos te había servido para darte cuenta de que no debías, no podías volver a cometer los mismos errores del pasado.
Ilusamente creí que habías aprendido algo sobre el amor. Creí que no ibas a enredarte con la primera persona que se cruzara por tu camino.
Ilusamente creí que tenías aspiraciones, que querías crecer como persona, como profesional.
Enamorada me convencí de que no eras todo eso que la gente decía de vos: un conformista, inseguro, cagón, cómodo, incapaz de salir de tu zona de confort: un mediocre.
Ilusamente creí en tus palabras, ilusamente creí en tu amor. Ilusamente creí haber sido la única en robar genuinamente tu corazón, y como una imbécil te entregué el mío de la manera más literal posible.
Hoy me di cuenta de la peor forma posible de que nunca cambiaste, que siempre fuiste igual. Que todo lo que aprendimos juntos lo olvidaste, y que me volviste a lastimar, de la misma forma, otra vez.
Hoy me doy cuenta de que tenía razón hace unos años cuando pensaba que eras un idiota y un cobarde. Hoy estoy furiosa conmigo misma por haber dejado que me rompieras el corazón por tercera vez consecutiva, con la excusa de que yo te lo rompí primero.
Siento lástima por vos. Y me da lástima sentirme así. No querés progresar, no sabés estar solo, no sabés lo que es amar.
Ayer te amaba, hoy tengo el corazón roto. Mañana te voy a superar...
Estoy furiosa, decepcionada pero al mismo tiempo agradecida. Yo estoy para mucho más, y me alegro de haberme alejado de tu mediocridad.
Esta es la última vez que te escribo. Te deseo en unos años te des cuenta, te deseo que la vida pueda enseñarte lo que yo no pude, te deseo mucha felicidad.
Ilusamente creí que habías aprendido algo sobre el amor. Creí que no ibas a enredarte con la primera persona que se cruzara por tu camino.
Ilusamente creí que tenías aspiraciones, que querías crecer como persona, como profesional.
Enamorada me convencí de que no eras todo eso que la gente decía de vos: un conformista, inseguro, cagón, cómodo, incapaz de salir de tu zona de confort: un mediocre.
Ilusamente creí en tus palabras, ilusamente creí en tu amor. Ilusamente creí haber sido la única en robar genuinamente tu corazón, y como una imbécil te entregué el mío de la manera más literal posible.
Hoy me di cuenta de la peor forma posible de que nunca cambiaste, que siempre fuiste igual. Que todo lo que aprendimos juntos lo olvidaste, y que me volviste a lastimar, de la misma forma, otra vez.
Hoy me doy cuenta de que tenía razón hace unos años cuando pensaba que eras un idiota y un cobarde. Hoy estoy furiosa conmigo misma por haber dejado que me rompieras el corazón por tercera vez consecutiva, con la excusa de que yo te lo rompí primero.
Siento lástima por vos. Y me da lástima sentirme así. No querés progresar, no sabés estar solo, no sabés lo que es amar.
Ayer te amaba, hoy tengo el corazón roto. Mañana te voy a superar...
Estoy furiosa, decepcionada pero al mismo tiempo agradecida. Yo estoy para mucho más, y me alegro de haberme alejado de tu mediocridad.
Esta es la última vez que te escribo. Te deseo en unos años te des cuenta, te deseo que la vida pueda enseñarte lo que yo no pude, te deseo mucha felicidad.
Comentarios
Publicar un comentario